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Ilustre Municipalidad de Valdivia

La red que sostiene a 375 familias en Valdivia: así funciona el programa a cargo del municipio que apoya a personas con dependencia funcional y cuidadores

Los hogares beneficiarios reciben apoyo diario gracias a un amplio equipo de 29 profesionales contratados por el municipio.

Por más de cinco años la Municipalidad de Valdivia ejecuta en la comuna el Programa Red Local de Apoyos y Cuidados (PRLAC). Actualmente, a través de un equipo de 29 profesionales, el programa entrega atención domiciliaria, terapias especializadas y acompañamiento a 375 familias en las que existe una persona con dependencia moderada o severa, además de apoyo directo a quienes las cuidan.

Un programa nacional, con sello valdiviano

Este programa se creó en 2016 bajo el Gobierno de la expresidenta Michelle Bachelet y es financiado por el Ministerio de Desarrollo Social y Familia en el marco del Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados «Chile Cuida», mientras que su ejecución en Valdivia se encuentra a cargo del municipio, el que, a través de dicho equipo profesional, es el que evalúa, planifica e interviene en cada hogar.

Al respecto, la alcaldesa Carla Amtmann, manifestó que “detrás de cada persona en situación de dependencia hay alguien que sostiene ese cuidado, muchas veces en soledad y en silencio. Como municipio, sabemos que cuidar a quien cuida es tan importante como cuidar a quien recibe el cuidado, y por eso este programa busca que esa labor -tan exigente y tan poco reconocida- tenga el acompañamiento que merece. Detrás de este trabajo hay un equipo de profesionales que entra a los hogares con dedicación y calidez humana, y que día a día entregan y bienestar a cientos de familias valdivianas. Ese compromiso profesional es, en gran parte, lo que hace posible que este programa realmente mejore vidas”.

Los números del programa en Valdivia

Actualmente, el programa atiende 375 diadas activas -término que incluye a una persona en situación de dependencia más su cuidador o cuidadora principal- con el 100% de sus cupos cubiertos, incluyendo entre ellos a 285 adultos mayores y 11 niños, niñas o adolescentes; entre los cuales se encuentran 217 personas con dependencia severa y 147 con dependencia moderada. Debido a la alta demanda, existe una lista de espera priorizada, donde primero se atiende a personas con dependencia severa y luego, progresivamente, a quienes tienen dependencia moderada.

Líneas de apoyo

El programa se organiza en dos líneas principales de atención. El Servicio de Atención Domiciliaria (SAD) llega hasta el hogar de 98 familias a través de las visitas periódicas de los y las Asistentes de Cuidados. A ellas se suman los Servicios Especializados, que concentran el 95% de la cobertura y benefician a 356 personas con sesiones de kinesiología, terapia ocupacional y atención psicológica.

Junto con ello se entregan ayudas técnicas e implementos, adaptados a cada caso: sillas de ducha y de tina giratoria, alzadores de WC, barandas de contención y barras de sujeción, además de rampas portátiles y órtesis confeccionadas a medida por el equipo de Terapia Ocupacional. El programa también realiza adaptaciones estructurales en la vivienda y entrega de insumos de cuidado diario como pañales y apósitos, como también alimentación complementaria.

El otro lado del cuidado: acompañar a quien cuida

El programa acompaña también a 364 personas cuidadoras, de las cuales 120 acceden a atención psicológica individual. Este acompañamiento busca prevenir la sobrecarga emocional y fomentar la corresponsabilidad familiar y comunitaria en las labores de cuidado. Además, sostiene los procesos de duelo que muchas veces forman parte de esta experiencia, dentro de la trayectoria del cuidado.

Violeta Quintana tiene 91 años y padece fibrosis quística y escoliosis. Forma parte del programa desde abril de este año, luego de ser derivada por la Delegación Municipal Zona Sur. “Para nosotros como familia es estar 24/7 pendiente de la mamá y a su vez también es un desgaste, pero uno lo hace con amor y cariño”, cuenta Ana María Fernández (64), su hija y cuidadora, quien agrega que en la casa también vive una hermana con una condición de salud compleja.

Sobre el programa, destaca el rol de la terapeuta ocupacional que asiste a su madre. “Está llana, por su profesionalismo, a atender a la mamá y entregarle movilidad, con ejercicios, programas que ell

Violeta Quintana junto a terapeuta ocupacional

a trae, con plantas, trabajar con colores. Entonces, eso para nosotros es muy beneficioso, ella se encuentra más animosa”. Además, señala que el desarrollar las tareas que le deja la terapeuta “le ayuda mucho a su autoestima, veo grandes avances en ella”.

Un caso similar vive Priscila Jara, de 47 años, quien se turna con su hermano -ella de día, él de noche- para ir a cuidar a Cristian, otro hermano de 31 años que padece una discapacidad mental. Cristian, además, vive con su padre, de 79 años, enfermo de un cáncer ya avanzado.

Priscila detalla que desde hace ocho meses su hermano es parte del programa y “la verdad que estamos súper agradecidos del programa, porque ellos están 24/7 detrás de nosotros, preocupados si falta algo, si le falta algo a Cristian, a mi hermano”, detallando que existe un monitoreo constante de sus requerimientos.

Agrega que como familia reciben atención psicológica y que “están buscando siempre que nosotros nos sintamos bien como familia, que descansemos un poco, porque se sabe que el cuidado de una persona con discapacidad es un estrés muy alto, muy complicado cuidar a dos personas, en este caso de nosotros como familia, mi papá y mi hermano. Entonces, ellos están preocupados de mí sobre todo como cuidadora, que yo esté bien, que yo esté bien para ellos”.

Quién está detrás

El equipo municipal del programa está compuesto por 29 personas, entre ellas 14 Asistentes de Cuidados, 3 Kinesiólogos/as, 2 Terapeutas Ocupacionales y 2 Psicólogos/as. A este grupo se suma el equipo de coordinación, integrado por la encargada del programa, las y los coordinadores del Servicio de Atención Domiciliaria y de Servicios Especializados, una gestora comunitaria, apoyos territoriales y apoyo administrativo. En tanto, las derivaciones llegan a través de la red de salud y programas municipales -CESFAM, CECOSF, el Hospital Base Valdivia-, además de la demanda espontánea de familias que se acercan directamente al programa.