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Ilustre Municipalidad de Valdivia

Un presupuesto responsable, con la mirada puesta en el futuro

 

Proyecto de Presupuesto Municipal 2027
ILUSTRE MUNICIPALIDAD DE VALDIVIA
Octubre 2026

HONORABLE CONCEJO MUNICIPAL
FUNCIONARIOS Y FUNCIONARIAS MUNICIPALES
VECINOS Y VECINAS

Estimados y estimadas,

El presupuesto municipal es una de las principales herramientas de planificación con que cuenta una administración comunal. Es un instrumento flexible, que se modifica a lo largo del año según la ejecución, los ingresos efectivamente percibidos y las circunstancias que enfrenta la comuna. Pero es en su construcción donde se fijan los énfasis de la gestión y los marcos dentro de los cuales nos moveremos. Presentar un presupuesto es, en el fondo, presentar una forma de entender las prioridades de la ciudad.

Una de las labores más complejas de toda autoridad es precisamente priorizar: decidir, con recursos siempre finitos, qué se sostiene, qué se fortalece y qué debe ajustarse. Esa tarea la hemos asumido con responsabilidad, poniendo en el centro nuestra misión: tener un municipio que protege a su gente, sobre todo a quienes más lo necesitan. Esto siempre en el marco del cumplimiento de los deberes que la ley nos encomienda y el buen uso de los recursos públicos.

Un contexto nacional de crisis e incertidumbre

Este presupuesto se construye en un contexto nacional donde la situación económica es compleja, ya el Banco Central redujo la proyección de crecimiento del PIB respecto del mes de junio de este año, pasando desde un rango entre 1,0% y 1,75% a uno de entre 0,25% y 0,75%. El desempleo ha superado el 10% en la región, y el Gobierno ha proyectado para el 2027 un presupuesto que contiene disminuciones en las transferencias regionales. Esta realidad, acompañada de los anuncios de mayores restricciones presupuestarias a nivel central y del alza en el costo de los combustibles, de los bienes y de los servicios, golpea directamente el quehacer municipal: cada camión recolector, cada luminaria y cada contrato de mantención cuesta hoy más que ayer, y las perspectivas de ingresos para poder hacer frente a ello y a las crecientes necesidades sociales de nuestros vecinos y vecinas no son auspiciosas.

Frente a ese escenario, hemos proyectado un presupuesto realista. El proyecto que hoy sometemos a su consideración asciende a $74.000 millones, lo que significa un crecimiento de los ingresos municipales de 0,84% respecto de 2026. No es timidez, sino responsabilidad: no podemos comprometer gastos sin tener certeza efectiva de los ingresos que tendremos en el año. Por eso, será crucial evaluar constantemente el comportamiento efectivo de los ingresos y gastos durante el año 2027, para ir ajustando decisiones de ser necesario.

Valdivia es una comuna cuyo presupuesto depende en un 41,4% del Fondo Común Municipal y esa dependencia nos expone a decisiones que se toman lejos de nuestro territorio. Por eso, aumentar nuestros ingresos propios es una meta estratégica de esta administración, y en 2027 tendrá especial énfasis: por un lado, mejor recaudación de patentes municipales, cobros por bienes de uso, derechos de aseo y recuperación de cuentas por cobrar, apoyados en el marco de convenios ya en curso con la Tesorería General de la República y el Servicio de Impuestos Internos. Por otro lado, un mayor apalancamiento de recursos externos para obras y programas, estando siempre también vigilantes y defendiendo el interés de nuestra gente ante las decisiones económicas y de prioridades de inversión del nivel central.

Mayor autonomía financiera significa, en definitiva, mayor capacidad de decidir desde Valdivia.

Las presiones internas que enfrentamos

A este escenario externo se suman cuatro realidades internas que marcarán presupuestariamente el año 2027.

1. La crisis del Vertedero Morrompulli. El 2027 será un año decisivo para seguir avanzando en el cumplimiento de los planes dispuestos por la Superintendencia del Medio Ambiente, lo que exige recursos relevantes para su operación final, las medidas de control ambiental y la preparación del cierre. Es una deuda ambiental que la ciudad arrastra desde hace décadas y que estamos obligados a resolver. Si bien parte importante de las inversiones se logran cubrir con el alza del cobro de disposición final, sigue existiendo un margen relevante que debemos cubrir con ingresos propios y que son ineludibles.

2. El déficit del área de Salud. Se origina principalmente por el aumento de los costos de funcionamiento, el acumulado estructural de una brecha del per cápita que no logra por sí solo cubrir las metas, y las disminuciones anunciadas en materia de convenios particularmente el de APS Universal. Para no retroceder en prestaciones, el municipio realizará un aporte extraordinario de $400 millones de pesos adicionales a lo proyectado inicialmente, y tendremos ingresos externos vía programas del Gobierno Regional, velando por no retroceder en la ampliación de cobertura territorial y prestaciones que hemos logrado estos años.

3. El aumento del costo de la vida y del funcionamiento operativo del municipio. Con el aumento de los precios de los combustibles y con ello de los costos generales de los bienes y servicios, acompañado de un mayor desempleo a nivel comunal, se genera una doble presión en la gestión municipal. Por un lado, aumentan los costos operativos de nuestras funciones privativas que debemos cubrir, y al mismo tiempo surge la necesaria responsabilidad social de focalizar aún más apoyo a las familias de Valdivia que más lo necesitan.

4. Las responsabilidades laborales. Debemos abordar tanto en la necesaria revisión de la dotación de personal que conlleva la actualización de la planta de funcionarios, como también el cumplimiento de nuestra obligación legal de concurrir al pago de las indemnizaciones respectivas con ocasión de la ley de incentivo al retiro para funcionarios municipales. Se trata de derechos laborales y obligaciones institucionales que debemos honrar y cumplir.

En su conjunto, estas cuatro realidades nos obligan a redireccionar recursos.

Las medidas de redirección adoptadas

Por ello hemos adoptado medidas de mayor restricción y redireccionamiento, que no son fáciles, pero sí necesarias:

1. Mayor control del gasto interno y de funcionamiento operativo: Durante estos años de gestión municipal, hemos avanzado en un mayor control del gasto interno para que cada peso que se destine sea efectivamente en lo que corresponde, tal como lo deja demostrado el FIGEM 2026 donde hemos subido en el ranking gracias a indicadores de eficiencia. Este 2027, seguiremos trabajando en dicha dirección, racionalizando aún más el gasto por concepto de horas extras, fortaleciendo las medidas de control de estas y mejorando la planificación municipal, siempre resguardando que los servicios municipales se sigan entregando en mejores condiciones. Es así como se incorpora también de manera inédita, un porcentaje preestablecido de horas compensadas en tiempo. Junto con ello, tendremos un criterio de contención de los gastos de gestión interna los cuales crecerán por debajo del alza de los costos, incorporando una mayor eficiencia en los gastos en recintos y arriendos.

2. Disminución de actividades recreativas: se ha realizado una rebaja de un 11,53% en los programas recreacionales, priorizando no ver afectadas las actividades que contribuyen al desarrollo económico local y al turismo, y resguardando las que tienen un carácter formativo y social.

3. Disminución de subvenciones y normalización de los fondos concursables: Si bien creamos dos nuevos fondos concursables -el de inclusión y de folklor- todos los fondos se ajustaron a los montos efectivamente entregados el año 2026, sin reajuste. Esto considerando que los últimos años la gran mayoría de los fondos fueron aumentados por sobre el crecimiento del reajuste del presupuesto general. Por su parte, el monto disponible para subvenciones disminuye, concentrándolo a los requerimientos y compromisos emblemáticos y urgencias puntuales.

Nuestras prioridades: no retroceder en derechos sociales y proteger a nuestros vecinos y vecinas

Todo este esfuerzo tiene un propósito: garantizar un presupuesto que no retroceda en derechos sociales y que, por el contrario, mejore nuestras labores operativas de servicio a la comunidad, protegiendo a nuestros vecinos. Por eso, nuestras prioridades para 2027 son cuatro:

1. Primero, el área social y sanitaria. Nuestro aporte al área de Salud será el más alto de la historia de la comuna, superando los $2.000 millones de pesos, para sostener la atención esencial que reciben las más de 125.000 vecinos de la comuna, y con ello no retroceder en las prestaciones, exámenes, y la atención extramuros que es ejemplo a nivel nacional por la presencia territorial en estaciones médico rurales y en juntas de vecinos. A ello se suma el refuerzo de las ayudas sociales directas a los hogares que más lo necesitan, las cuales seguirán en aumento e incorporando medidas de eficiencia y descentralización como ya hemos sostenido durante el año en curso.

2. Segundo, el cuidado de la ciudad. El área de Servicios Comunitarios crece 4,3% en coherencia con la política institucional seguida en los últimos años, orientada al fortalecimiento de los servicios municipales entregados a la comunidad. Los aumentos sostenidos en los servicios de seguridad ciudadana y gestión de riesgos y desastres se acompañan también con la especialización en el área de aseo y ornato, con contratos sectoriales en el abordaje de áreas verdes, cauces y canales, y un contrato especial para la mantención de nuestros parques, así como también para el arbolado urbano.

Este año iniciamos un servicio de reparación de pavimentos en diversas calles de Valdivia, que se verá robustecido para el año 2027, tanto por el aumento presupuestario, como por la especialización de contratos ligados a los pavimentos para el mejoramiento de veredas, rebajes de soleras, así como de otras herramientas para fortalecer la reparación de calzadas y hacer más eficiente el trabajo municipal.

3. Tercero, el empleo y la inversión. Destinamos $3.100 millones de pesos a iniciativas de inversión, que se suman a nuestra cartera de ejecución de obras que ha logrado un aumento sostenido en su porcentaje de ejecución presupuestaria en los últimos años, no sólo trayendo bienestar a los barrios que vamos mejorando con las diversas obras, sino que aportando a la generación de empleo. Además, este presupuesto resguarda el foco de la gestión en el fomento productivo y el turismo, potenciando los espacios de comercialización y de posicionamiento de Valdivia como ciudad turística y de apoyo al emprendimiento local.

4. Cuarto, apalancamiento de recursos externos. Conscientes que los recursos municipales son insuficientes, hemos apostado a tres fuentes importantes de financiamiento externo. Por una parte, con el Gobierno Regional, donde contamos en el Anteproyecto de Inversión Regional preaprobados $34.000 millones de pesos para obras y programas, siendo inédito para nuestro municipio la incorporación de $3.800 millones de pesos para programas sociales para las áreas de salud, seguridad, turismo e inclusión. Junto con ello, nuestra cartera en la SUBDERE supera $1.900 millones de pesos. En esta misma línea, estaremos prestando permanente colaboración y seguimiento a la ejecución de las carteras del MINVU y del MOP que son dos Ministerios que ha nivel sectorial han de tener importantes acciones de ejecución en la capital regional este 2027, que son por lo demás fuente importante en la generación de empleo.

Un presupuesto responsable, con la mirada puesta en el futuro

Nos ha tocado construir este presupuesto en un contexto de incertidumbre y restricción que no depende de nosotros, pero que debemos enfrentar con responsabilidad. Cada ajuste que hoy presentamos ha sido medido, justificado y orientado a un solo fin: que las labores municipales se sigan sosteniendo, sobre todo allí donde la ciudadanía más lo necesita.

Durante el año, nuestra prioridad estará puesta en la buena ejecución, con eficiencia y transparencia, y con un foco decidido en aumentar la recaudación. Valdivia ha sabido levantarse en momentos difíciles, y nuestra labor desde el municipio es contribuir a que salgamos adelante, sobre todo aportando a enfrentar las grandes problemáticas de desigualdad y falta de oportunidades de empleo.

Corresponde siempre gobernar con rigor técnico, sin renunciar a la convicción de que el municipio es la primera puerta del Estado para las familias, y sin olvidar nunca que aquí estamos para tomar decisiones pensando en quienes más lo necesitan.

Finalmente, es importante señalar que estaremos vigilantes y alertas a las medidas del Gobierno Central y de su presupuesto. Espero -y lo señalo como la alcaldesa de todos los valdivianos y valdivianas-, que no se sigan impulsando medidas que disminuyan la recaudación nacional, que aumenten la incertidumbre y desconfianza, ni que sigan elevando los costos de la vida o nos hagan retroceder en derechos ya conquistados.

Los municipios tenemos un gran rol, no obstante, para sacar adelante al país es fundamental e ineludible la acción sectorial y la conducción del Gobierno Central, y en ello prestaremos siempre colaboración vigilante poniendo por delante a las familias valdivianas.

Con disciplina en la ejecución, transparencia ante la comunidad y la decisión de buscar y defender los recursos donde estén, haremos del 2027 un año en que la restricción no se traduzca en retroceso, sino en la prueba que, con una comunidad organizada, el Municipio será capaz de proteger a su gente.

Muchas gracias.

Carla Amtmann Fecci
Alcaldesa de Valdivia